Miss Lith

Soy Domina Profesional, nacida el 23 de febrero de 1997, con un carácter sádico, dominante y controlador. Realizo sesiones de Dominación Femenina a cambio de un tributo; también ofrezco otros servicios (que encontraras clicando en el menú sobre “Servicios”).

Las sesiones tienen lugar en mi piso particular, en la mazmorra destinada a tal uso, pertrechada con todo el material necesario para una buena práctica del FemDom.

Me introduje en el mundo del BDSM a las 16 años, a esa edad conocí a mis primeros sumisos, con el paso del tiempo, la adquisición de experiencia y profesionalidad , comencé a ofrecer sesiones no soló a mis sumisos, sino a todo aquel que, con el debido respeto, prudencia y humildad, quisiese conocer mi maravilloso mundo.

Gracias a mis ansias de conocer y a todos los años de mi adolescencia, y mi sexualidad, que he dedicado a la dominación he aprendido a comprender y disfrutar de una gran variedad de prácticas, por lo que las realizo casi todas.

Mi placer y mi mayor fetiche es vuestra desesperación, frustración, subyugación y entrega, no hay mejor sensación que la de tener un hombre rendido a mis pies, un hombre que haría cualquier cosa por complacerme. Y esto lo consigo mediante la seducción, convirtiendo a mi persona en vuestros mayor fetichismo, ajustandome tan bien a él, hasta mimetizarme con vuestra fantasía, que YO acabo siendo y representando a la misma. Por lo que sin mi se acaba el juego, no volverás a disfrutar de tal modo.

Pero si de prácticas tenemos que hablar, lo que de unos meses a esta parte más me interesa es el Clinical Fetish, concretamente la tortura genital con agujas.

El Foot Fetish es un placer, cuando lames mis plantas de los pies, cuando chupas mi pequeños deditos, cuando mordisqueas mis arcos como es debido, un dulce cosquilleo corre piernas arriba y llega a mi sexo. Por lo que los pequeños gemidos y espasmos no han de asustarte.

Adoro a las zorritas, cuando una sissy es femenina, y trata de esconder lo puta y guarra que es tras la timidez y el coqueteo. Me encanta que veladamente trateis de seducirme porque realmente lo que buscais es que os viole. No me gustan las putas chabacanas.

El placer y el poder que siento al ver tu cuerpo contraerse por la simple presión de mis manos o pies sobre tus testículos, me excita sobremanera. Machacar y destrozar la virilidad masculina es una sensación que toda fémina debería experimentar.